la capital era la común cabecera y, como todas las ciudades principales de provincias, tenia su gobierno municipal, cuyas autoridades eran elegidas mediante alecciones reglamentadas por las leyes electorales de aquella época.
La era de trujillo y su aspecto urbano
trujillo soñaba en convertir la capital dominicana en una ciudad moderna, encomendó diseños de varios arquitectos de la era, entre ellos este del arquitecto jose ramón baez lopez-penha, trujillo quería evitar el crecimiento futuro desorganizado de la capital.
Trujillo aprovecho politicamente el ciclon san zenon
El efecto destructor del ciclón San Zenón el 3 de septiembre
de 1930, que destrozó totalmente la mitad de los edificios y el 70% de las
casas de Santo Domingo, fue aprovechado por Trujillo para marcar políticamente
el cambio de modelo de vida general de los dominicanos.
La afirmación aparece en la conferencia "El ciclón de
San Zenón y la Patria nueva", del historiador Frank Moya Pons, ofrecida en
la Universidad de Louisiana, en el marco de un evento académico dirigido a
analizar los efectos sociales y políticos de catástrofes naturales.
Moya Pons hace esa afirmación al referir el ensayo de Andrés
L. Mateo titulado "Mito y cultura en la Era de Trujillo". Indica que
la reconstrucción de la ciudad y por extensión de todo el país "proclamaba
el triunfo de la misión de Trujillo de introducir la civilización".
Mateo, citado por Moya Pons, dice que Trujillo tuvo la
habilidad de proyectar a todo el país el espíritu de reconstrucción, pese a que
el fenómeno natural sólo afectó de lleno a la capital.
"La continua repetición de los propagandistas (de la
reconstrucción de la ciudad) terminó convirtiéndola en una poderosa verdad
social más fuerte que cualquier mito, porque se asentó sobre un hecho real e
indiscutible", afirma Moya Pons.
Dice en su intervención que esa reconstrucción que dio paso
a una ciudad moderna fue un proceso contemplado, evidente y vivido por los
habitantes de la urbe.
"Esa verdad material se convirtió en verdad social al
ser repetida muchas veces al día, cada semana y cada mes durante los 31 años
del régimen de Trujillo en decenas de miles de discursos, transmisiones
radiales, charlas, clases en las escuelas y universidades", indica.
Sostiene que la diaria repetición de esa verdad social fue
uno de los medios utilizados por Trujillo para obtener legitimidad política a
favor de su régimen, cuyos "oscuros orígenes él trató de borrar de la
memoria nacional mediante el adoctrinamiento de la población".
Recuerda que el ciclón fue llamado San Zenón correspondiendo
a una típica costumbre de bautizar ese tipo de fenómeno natural con el nombre
del santo que corriera ese día en el santoral católico.
"San Zenón pudo haber sido una más de las típicas
grandes tormentas caribeñas, de no haber sido por el rápido crecimiento que
había experimentado la ciudad de Santo Domingo en la década de 1920, originada
en la migración campesina acelerada hacia la urbe", dice.
Destaca que el censo municipal de 1919 registraba en la
capital a 26.812 personas, pero que en 1935 esa cantidad era de 116.992, de
acuerdo con José Ramón López, citando el Censo y Catastro de la Común de Santo
Domingo.
Apunta que para el 1930 la ciudad tenía unos 50 mil
habitantes, añadiendo que si fueron ciertas las estadísticas de que se
produjeron cuatro mil muertos y 19 mil heridos, la conclusión es que uno de
cada dos habitantes de la comunidad sufrió heridas o murió, otorgando a San
Zenón la condición de uno de los fenómenos de ese tipo de mayor capacidad
mortífera.




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